¿Qué tienen en común la bolsa y el baloncesto?

El otro día en el tren de camino a casa iba pensando cómo se le puede explicar a alguien que es lo que hacemos en bolsa para ganar dinero. En que consiste lo que hacemos y en que nos basamos o nos orientamos para hacer lo que hacemos. Da la casualidad de que en mi familia somos muy de baloncesto y entonces se me ocurrió una metáfora que iba en esa línea.

En el baloncesto tienes tiros de 1 punto (tiros libres), de 2 puntos y los triples de 3 puntos. Y esto tiene mucho sentido.

Si lo pensamos detenidamente el tiro libre es el tiro más fácil de todos, el que menos riesgo de fallar tiene. Es un tiro centrado, quitecito, desde no muy lejos, sin que nadie te moleste, con tiempo para pensar. De hecho viendo las estadísticas de la NBA es muy fácil darse cuenta de que es el tiro es que más % de acierto tiene. Vemos que la mayoría de jugadores superan el 70% y algunos incluso tienen % superiores al 90% de acierto. O sea es un tiro muy seguro, con muy poco riesgo y por eso también con un beneficio bajo, 1 punto.

El tiro de 2 puntos es el tiro más común. La mayoría de las situaciones en baloncesto se resuelven con un tiro de 2 puntos, a veces desde posiciones más fáciles que el tiro libre, pero con oposición, el otro equipo va intentar presionarte, taponarte, robarte el balón etc. Luego es razonablemente más complicado de anotar y por lo tanto tiene una recompensa mayor, 2 puntos.

Finalmente tenemos el tiro de 3 que es una vuelta de tuerca al tiro de 2, para los más descarados. Consiste en tirar a canasta desde fuera de la ‘línea de 3 puntos’, o sea desde lejos. Es un tiro más difícil y más arriesgado y por lo tanto tiene una recompensa extraordinaria, 3 puntos.

¿Y entonces en qué consiste el baloncesto? No consiste en nada más que buscar situaciones de tiro favorables, situaciones en las que el riesgo de fallo sea lo más bajo posible. Tú quieres meter una canasta para marcar puntos durante tu posesión, tu turno. Y entonces lo que intentas es mediante jugadas y movimientos como cortes, pick’n roll, bloqueos, carretones,  etc., conseguir dejar a un jugador con balón en una situación de tiro favorable, esto es una situación en la que hemos minimizado el riesgo de fallo.  Y cuando defiendes lo contrario, evitar que el equipo rival consiga situaciones de riesgo bajo.

Nadie llega y se juega un triple desde una distancia de 9 metros de primeras (bueno alguno hay…). Lo que hacen normalmente es buscar ‘una jugada’ que no es más que una estrategia que deje a un jugador en esa situación favorable. Pero luego tienen que valorar el riesgo, el jugador se tiene que preguntar: ¿Estoy en una situación de tiro suficientemente favorable, con un riesgo de fallo lo suficientemente bajo o puedo buscar algo mejor?

Al final en jugador de baloncesto de manera inconsciente está valorando las mismas cosas que el inversor.

  • ¿Cuál es la probabilidad de acertar?
  • ¿Es esta probabilidad lo suficientemente alta?
  • ¿Cuál es el riesgo (¿tengo compañeros que pueden pelear por el rebote si fallo?)?
  • ¿Cuál es el beneficio (Muchas veces vemos como los jugadores dan ese pasito atrás para meterse en la zona de 3, por un poquito más de riesgo consiguen aumentar el beneficio en un 50%)?
  • ¿Encaja esta jugada con la situación de partido, quiero buscar jugadas rápidas, forzar triples, bajar el ritmo de partido (Que equivale a:¿Esta mi cartera equilibrada con la situación y el riesgo de mercado?)?

Por lo tanto el trabajo de un jugador de baloncesto es desde este punto de vista el mismo que el de un inversor. Valorar y reducir el riesgo. Y para eso sirven todos los análisis que hacemos. Da igual si somos analistas técnicos, fundamentales, macro, cuantitativos o lo que sea, lo único que estamos haciendo es buscar situaciones en las que el riesgo esté a nuestro favor.

Un equipo de baloncesto busca meter puntos pero no a loco sino controlando el riesgo. Y si un equipo de baloncesto defiende fuerte, adaptando su defensa al ataque rival entonces consigue aumentar el riesgo que asume su rival. Si luego aplica las jugadas apropiadas entonces consigue dejar a su Larry Bird solo en la línea de triple, reduciendo su riesgo de error. Y si además mete a Shaquille O’neal en el poste bajo a intentar coger los rebotes de los tiros que falle Larry entonces estará reduciendo sus pérdidas. Sumando todo esto el equipo de baloncesto puede tener la esperanza, que no lo la garantía, de estar por delante del marcador cuando pasen los 40 (o 48) minutos del partido.

Así pues nosotros los inversores diseñamos sistemas, valoraciones de empresas, análisis macro y algoritmos que nos permiten encontrar activos que creamos que van a tener un precio distinto del que tienen actualmente, una opción de tiro. Pero no acaba ahí el asunto. Después valoramos el riesgo de esa inversión, la probabilidad de fallar. Hacemos análisis de cosas como la beta de mercado, el rango de volatilidad, probamos nuestro sistema sobre datos históricos y hacemos estudios estadísticos. Y finalmente intentamos mantener ese riesgo bajo control, minimizamos las perdidas, usamos stop-loss, gestión de cartera, coberturas, si fallamos luchamos el rebote.

Mi hermano que ve baloncesto en todos lados diría algo como: ‘¡Ves! si es que todo se puede explicar con baloncesto’. Yo prefiero pensar que todo es más bien al revés pero eso no es lo importante. Lo importante es que al final la esencia del baloncesto y la de la inversión es la misma, buscar y crear oportunidades, valorarlas y aprovechar las más favorables.

Un saludo!
Nuño Pérez del Barrio
Twitter: @nuopb